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Ataque nuclear: Una consecuencia desastrosa para el medio ambiente

Un Riesgo latente que acecha a la humanidad

Científicos de la universidad de Nebraska-Lincoln llegaron a la conclusión que pequeños ataques con armas nucleares causaría un desastre ecológico a gran escala.

Numerosos estudios demostraron que aun cuando se trate de ataques nucleares en pequeña escala los problemas ambientales a los que nos estaríamos enfrentando la humanidad serían catastróficos. Se estaría hablando de un otoño nuclear o mejor conocido como sequía crónica, que causaría la muerte de millones de especies de fauna y flora.

Esto solo sería el principio del fin, ya que como resultado se perdería gran parte de la luz solar como consecuencia de las explosiones atómicas, periodos de bajas temperaturas sacudirán gran parte del planeta.

Tal parece que la vida en nuestra amada Tierra no solo depende de los países que tienen gran poderío nuclear como: EEUU, Rusia, y China, sino de aquellos donde existe un gran índice de grupos terroristas como Paquistán, que tiene bajo su poder 120 ojivas nucleares, o la mismísima Corea del Norte quien ha amenazado con iniciar una guerra nuclear. Existe un peligro latente que alguno de estos países active uno de sus misiles trayendo como consecuencia el Otoño Nuclear que tanto se teme.

De acuerdo con los científicos, una bomba que contenga la ojiva nuclear, sería capaz de iniciar una reacción en cadena que traería consigo caos y destrucción, aniquilando gran parte de organismos vivos, causando con esto un desequilibrio en los ecosistemas.

La cumbre de la tierra

Pequeño Ataque nuclear: Una consecuencia desastrosa para el medio ambiente
Se reúnen políticos, diplomáticos, científicos, periodistas y representantes de organizaciones no gubernamentales (ONG) de 179 países, en un esfuerzo masivo por reconciliar el impacto de las actividades socio-económicas humanas en el medio ambiente y viceversa | Imagen: Wikipedia Commons

La Cumbre de la Tierra es la alusión con que se conocen las Conferencias de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo. En sus pasadas reuniones dieron a conocer que no solo se debe controlar los riesgos que traen los combustibles y contaminantes a nivel mundial, sino que hay una amenaza mucho más poderosa: Las armas nucleares.

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Los líderes de las grandes potencias no se han manifestado al respecto, es decir no quieren alarmar a la comunidad mundial con un tema de alto calibre, como lo es el poderío nuclear que tienen estos países. A pesar de ello el presidente estadounidense Donald Trump, manifestó que los EEUU están en el deber de proteger el planeta contra gobiernos peligrosos que quieren desestabilizar la paz mundial.

Causas y consecuencias

Estudios anteriores indicaron que un ataque a una ciudad como los Ángeles, arrojarían 5,5 millones de toneladas de ceniza y hollín a la estratosfera. Como consecuencia, la temperatura global bajaría de manera drástica, se prevé que en pocos días podría bajar a 10 °C, las plantas dejarían de realizar el proceso químico de la fotosíntesis, y la mayoría de la vegetación moriría.

Un pequeño ataque Nuclear, arrasaría la capa de ozono de todo el planeta, pese a que tendría un efecto regenerativo después de un tiempo, la fuerte luz ultravioleta del sol acabaría matando a los pocos seres vivos que sobrevivan al otoño nuclear.

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Una retrospectiva a nuestro pasado Nuclear

Efectos secundarios de un ataque nuclear en pequeña escala
El monumento que marca el hipocentro de la explosión atómica de Nagasaki es un recordatorio de las consecuencias nefastas de la guerra. | Imagen: Wikipedia Commons

Parece que el ser humano posee un talento nato para olvidar rápidamente las consecuencias nefastas después de una guerra. Pues da la impresión que lo ocurrido en Hiroshima y Nagasaki no tuvo gran consecuencia aparente para el mundo entero, sino que solo aquellos que viven con las secuelas que dejó ese ataque en Japón, son quienes lo recuerdan diariamente.

Lo que no sabemos es que si se desata una pequeña guerra nuclear, traería consigo un daño en el ecosistema global que no dejará ningún ser vivo para recordarlo en un futuro.

Desde los albores de la humanidad, el ser humano siempre ha desatado grandes guerras, que han dejado como consecuencia millones de víctimas no solo en los campos de batalla, sino producto de brotes de virus y otras enfermedades. Tal parece que esto es la respuesta de una balanza, la cual tiene como misión diezmar la población mundial a manos de nosotros mismos, que nos hemos convertido en depredadores de nuestra raza.

“De miles de personas, más cerca del centro de la explosión, no hubo rastro, desaparecieron. La teoría en Hiroshima es que el calor atómico fue tan grande que se quemaron al instante a cenizas… excepto que no hubo cenizas”. Wilfred Burchett

Imagen: Pixabay

Hilo

Escrito por Qhero Team

Oídos atentos, Ojos como pájaro en grama, y Manos inquietas, siempre al pendiente de los avances tecnológicos, rastreando información valiosa, perdida en el mega universo del internet, para hacerla llegar a quien vagabundea en busca de respuestas y con hambre de conocimientos.

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